El diputado Andrés Celis ofició a la Municipalidad de Viña del Mar para solicitar una nueva evaluación respecto al caso de Eduardo Dazarola Rohland, librero con 18 años de trayectoria frente al Hospital Dr. Gustavo Fricke, quien arriesga ser desalojado tras observaciones realizadas por el Departamento de Permisos Municipales.
Celis destacó que el puesto de Dazarola se ha convertido en un verdadero referente cultural y comunitario. “Es mucho más que un puesto de libros, es un punto de encuentro social, cultural y emocional para vecinos, pacientes y transeúntes”, afirmó.
El parlamentario valoró el rol humano que cumple el librero en el sector. “Don Eduardo no solo vende libros; sostiene conversaciones, acompaña a quienes vienen del hospital y mantiene viva una tradición que humaniza la ciudad. En un mundo tan acelerado, su espacio es un respiro. No borremos aquello que le hace bien a la comuna”, señaló.
Celis también explicó que la propia naturaleza del rubro impide que Dazarola reduzca su espacio sin contar con una bodega cercana o medios de transporte que permitan retirar diariamente el material que utiliza. Recordó, además, que el librero ha documentado cómo recuperó un espacio que estaba abandonado, transformándolo en un punto de cultura accesible para toda la comunidad.
El diputado diferenció claramente este caso del comercio ambulante que genera desorden en la ciudad. “Mientras el comercio ilegal crece, aquí tenemos un emprendedor con permiso, que ordena, aporta y genera cultura. No podemos tratarlo como si fuera un problema”, afirmó.
Por ese motivo, solicitó al municipio estudiar la opción de ampliar el permiso municipal para evitar un desalojo que, según indicó, tendría consecuencias económicas y emocionales para el librero. “Lo mínimo es reconocer el valor humano de este trabajo. Don Eduardo forma parte de la identidad del sector, y su presencia dignifica el espacio público. Viña del Mar necesita más lugares así, no menos”, cerró Celis.
